“Del reconocimiento al 1% en la calle: ni los rankings… ni la narrativa lo pueden ocultar.
- Carlos Avendaño

- hace 18 horas
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En nuestra pasada columna, hicimos algunos comentarios sobre una encuesta digital rumbo al proceso electoral de 2027 en Guamúchil, Sinaloa, misma que dejó un dato que nos llamó poderosamente la atención: Guadalupe López González, apareció en dicha encuesta con apenas el 1% de respaldo.
Así es estimado lector, apenas el uno por ciento. Ahora bien, hay que decir las cosas tal y como son: estos ejercicios hechos en las benditas redes sociales muchas veces carecen de metodología formal. Pero también existe otra verdad por demás incómoda: cuando el ánimo social cambia, se empieza a notar incluso en las encuestas más rudimentarias.
Y ahí es en donde la cosa se pone por demás interesante. Porque, según el discurso oficial, la alcaldesa ha sido muy bien evaluada, inclusive colocada en rankings nacionales de alto desempeño municipal.
Entonces la pregunta salta por sí sola: ¿En dónde está el error? ¿En la encuesta o en la narrativa? Porque cuando la percepción en la calle no coincide con los reconocimientos en el papel, algo como que no está cuadrando.
En los corrillos políticos ya se comenta -recio y quedito, pero constantemente- que parte del respaldo que llevó al poder al grupo político de Armando Camacho Aguilar no se ha sostenido. Y en política, el voto prestado tiene fecha de vencimiento. Sobre todo, cuando la expectativa supera a los resultados.
Porque existe una regla no escrita, pero infalible: las promesas no cumplidas no se olvidan, se van acumulando, y tarde que temprano, se cobran. No en conferencias, no en las redes sociales, sino en las urnas. Mientras tanto, estas mediciones -con todas sus limitaciones que usted le adjunte- ya están siendo observadas en más de alguna oficina política por el rumbo del tercer piso.
Ciertamente que no definen una elección, pero sí anticipan el clima político-electoral. Y este clima, hoy por hoy, no parece precisamente muy favorable que digamos. Falta mucho para 2027, sí y todo puede suceder. Pero en política, cuando el desgaste empieza más temprano, la recuperación no es imposible, pero tampoco es de manera automática. Porque si algo nos ha enseñado la historia electoral, es que el poder no se pierde de golpe, se va erosionando. Tiempo al tiempo y contando.
En esta reflexión política hablamos de cómo se fabrica la percepción.



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