Enrique Inzunza también regresa: ¿Casualidad o sincronía política?
- Carlos Avendaño

- hace 8 minutos
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Cuando uno pensaba que ya habíamos visto todo, aparece el siguiente capítulo! Enrique Inzunza Cázarez anunció que el próximo 30 de agosto regresará presencialmente al Senado, después de 113 días sin acudir físicamente a las sesiones.
Dice que su regreso no tiene absolutamente nada que ver con la reincorporación de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa, ¡Perfecto, aja si cómo no! Vaya coincidencias de la política mexicana. Rocha Moya regresa a la gubernatura y, casi inmediatamente, Inzunza Cázarez anuncia su regreso al Senado.
Pero Enrique Inzunza asegura que “nunca ha estado en duda” su ejercicio como senador. Pues qué bueno, porque lo que sí estuvo en duda para muchos ciudadanos fue otra cosa: ¿En dónde estaba el legislador mientras el Senado estaba trabajando? Durante 113 días no se presentó físicamente, en un contexto particularmente delicado por los señalamientos formulados desde los Estados Unidos en su contra.
Esto no significa que haya sido declarado culpable de ningún delito: una acusación no equivale a una sentencia, y esta distinción debe respetarse. Pero tampoco podemos fingir que la ausencia no generó preguntas. Ahora dice que volverá porque inicia el periodo ordinario, muy legítimo. Aunque resulta curioso que después de casi cuatro meses de ausencia, justo ahora vuelva a la escena. Y todavía hay otro detalle sabroso: Enrique Inzunza Cázarez asegura que su decisión no depende de Rubén Rocha Moya, ¡Faltaba más! En política nadie depende de nadie, todos son independientes, autónomos y casualmente toman decisiones exactamente cuando el tablero empieza a acomodarse.
Esto sí, el senador afirma que durante el receso trabajó con su equipo técnico y que tiene 18 dictámenes listos para discutir, pero mira nada más que excelente. Ahora sólo falta comprobar que el trabajo legislativo pese más que las explicaciones. Porque el ciudadano no eligió a un senador para verlo aparecer únicamente cuando el calendario político vuelve a ponerse interesante, lo eligió para estar presente. Y aquí queda la pregunta que seguramente muchos sinaloenses se hacen: ¿Es simple coincidencia que Rocha Moya vuelva a la gubernatura y, casi al mismo tiempo, Enrique Inzunza Cázarez anuncie su regreso al Senado? Cada quien puede sacar sus conclusiones.
Inzunza Cázarez dice que no hay relación, pero le tomaremos la palabra. Ahora que vuelva, trabaje y rinda cuentas. Porque si algo necesita la política mexicana no son más explicaciones de por qué los políticos no estaban, sino más políticos que simplemente están cuando les toca…
¿En dónde están los que defendían a Rocha? ¡Qué rápido cambia el clima político! Cuando Rubén Rocha Moya estaba en el ojo del huracán por los señalamientos provenientes desde los Estados Unidos, no faltaron cientos de morenistas que salieron a cerrar filas, defenderlo y poner las manos al fuego por él. Pero ahora que Rocha Moya intentó regresar a la gubernatura después de 112 días de licencia, pareciera que muchos de aquellos defensores descubrieron una maravillosa herramienta política: el silencio.
El CEN de MORENA se deslinda de la decisión y aseguró que no fue consultada ni informada previamente. Inclusive, el flamante Coordinador de los Diputados morenistas, Ricardo Monreal Ávila, pidió a Rocha Moya reconsiderar su regreso mientras continúan las investigaciones. ¡Caramba! Entonces la pregunta es inevitable: ¿En dónde están ahora los que antes lo defendían con tanta vehemencia? ¿Se les acabaron los argumentos? ¿Se les perdió el teléfono? O ¿Simplemente descubrieron que defender a Rocha Moya ya no es políticamente rentable? Porque cuando un político está fuerte, sobran los amigos, los abrazos y los comunicados de respaldo.
Pero cuando el barco comienza a hacer agua, hasta los más leales aprenden a nadar en la dirección contraria. Y aquí está lo verdaderamente interesante: ahora MORENA habla de “decisión personal”, de respeto al Estado de derecho y de esperar las investigaciones, muy bien hasta ahí. Pero entonces alguien debería explicarnos algo: ¿Por qué antes había tanta certeza para defender a Rocha Moya y ahora hay tanta prudencia para hablar de él? Porque la congruencia política también tiene memoria.
Si Rubén Rocha Moya era inocente cuando sus compañeros salían a defenderlo, debería seguir siéndolo ahora, que no mi estimado lector. Y si hoy consideran necesario esperar las investigaciones, ¿Por qué antes varios parecían tener ya dictada la sentencia de inocencia? La política tiene estas curiosidades, cuando conviene se grita, cuando deja de convenir se susurra. Así que seguiremos esperando que aparezcan aquellos que antes gritaban: “¡Estamos con Rocha!” Porque hoy la pregunta es por demás sencilla: ¿Siguen estando con él o ya están buscando dónde esconder la fotografía que se tomaron con Rubén Rocha Moya? No cabe duda de cómo cambian las cosas para quedar bien con la presidenta.
No te acabes 4T... Sin Redundar y diciendo las cosas tal y como son. Suyos los comentarios estimados lectores.




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