“La diversidad no es una bandera: es una deuda pendiente del Estado”
- CentralMedia
- 11 nov 2025
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Hablan de inclusión, pero siguen sin escuchar.
La 4ª Cumbre Nacional de Marchas LGBT de México, realizada en Guanajuato, representa mucho más que una reunión de activistas y colectivos: es el claro ejemplo de una lucha que no se agota en las calles, sino que cuestiona la distancia entre el discurso y la realidad institucional.
El encuentro reunió a más de 200 marchas y comités del orgullo provenientes de 29 estados del país, quienes trabajaron conjuntamente a favor del fortalecimiento de los derechos humanos, la inclusión y la defensa de las libertades de la comunidad LGBTIQ+ en México.
Mientras los gobiernos, locales y federales, presumen políticas de inclusión, en la práctica los colectivos enfrentan lo mismo que hace una década: falta de medicamentos, ausencia de campañas de salud sexual, y una constante indiferencia frente a la violencia que sigue arrebatando vidas diversas en todo el país.

La voz presentada por el Colectivo Marcha Diversidad Playa del Carmen expone con claridad esa contradicción: México se dice incluyente, pero no garantiza los derechos básicos de salud, seguridad y justicia para la comunidad LGBTQ+
El desabasto de antirretrovirales, la falta de capacitación a servidores públicos y la inexistencia de refugios para personas trans o en situación de riesgo, son síntomas de un modelo de gobierno que no termina de entender la urgencia del tema.

Hablar de diversidad no basta. Reconocerla implica responsabilidad, presupuesto, políticas públicas y voluntad real para construir entornos seguros y dignos.
Hay que tener muy presente que la verdadera inclusión no se mide por discursos ni banderas, se mide por el número de vidas que el Estado logra proteger, más allá de las preferencias.









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