Maru Campos rompe el cerco político mientras Morena se hunde en la narrativa.
- Lalo Porras Ortiz

- hace 5 días
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Mientras algunos actores locales siguen atrapados en la grilla doméstica, Maru Campos continúa construyendo relaciones nacionales e internacionales que fortalecen no solo su figura, sino también la del grupo político que representa. Y eso, en tiempos donde la política mexicana se define cada vez más por bloques y alianzas, tiene peso específico.
Al final, el encuentro en Aguascalientes deja algo claro: la gobernadora chihuahuense entendió que en política no basta con resistir ataques; también hay que proyectar liderazgo, interlocución y capacidad de sentarse en mesas donde se discuten agendas más amplias que la coyuntura local.
*El cerebro humano no evolucionó primordialmente para alcanzar la verdad, sino para garantizar la supervivencia en entornos de incertidumbre y peligro.
Para lograr este objetivo, con un gasto mínimo de energía, el sistema cognitivo emplea reglas mentales simplificadas o “atajos” que permiten tomar decisiones rápidas. No obstante, en la complejidad del mundo actual, estas herramientas de supervivencia se transforman en mecanismos de autoengaño sistemático.
La herramienta se conoce como efecto de anclaje y se manifiesta cuando la primera afirmación recibida sobre un tema desconocido actúa como una referencia mental que condiciona todas las evaluaciones posteriores.
Por ejemplo, en comunicación política, quien establece la primera narrativa sobre un evento suele dominar la percepción pública a largo plazo, pues los juicios subsecuentes se desplazan sólo ligeramente desde el punto de referencia inicial.
Así, los morenistas (militantes y simpatizantes) ven en las mañaneras su fuente inagotable de creencias, de fe.
A partir de los dichos vertidos en ese mecanismo de manipulación, que no de comunicación, identifican los hechos según les indican.
*Entonces, los delincuentes (como Rocha Moya y los otros nueve) son inocentes perseguidos políticos y quienes combaten el crimen organizado (como Maru Campos) son traidores a la patria por buscar coordinación con instancias internacionales mejor pertrechadas en materia de inteligencia.
Para quienes están en esta dinámica mental, es sumamente difícil procesar objetivamente las pruebas técnicas que surjan en los procesos.
La polarización en México ha transitado de lo ideológico a lo afectivo y ha reconfigurado el eje de la división social.
Hemos pasado de la competencia entre partidos tradicionales a una división profunda entre posturas a favor o en contra de algún proyecto de nación. Se observa un fenómeno denominado “binoculares invertidos”, donde los partidarios de un grupo perciben a sus oponentes mucho más extremos y distantes de lo que realmente están en la escala ideológica.
Esta distorsión cognitiva deshumaniza al contendiente y elimina el espacio común de negociación necesario para una democracia funcional.
La conformidad social no sólo se manifiesta en la aceptación de la línea oficial, sino en el castigo activo a quienes se atreven a ejercer su derecho a cuestionar y exigir explicaciones.
El discurso público ha evolucionado para etiquetar a los críticos como “adversarios” o “traidores”.
Esta estigmatización tiene un efecto inhibitorio sobre las personas, que prefieren el silencio a la confrontación o la marginación de sus círculos sociales.
Los múltiples casos de corrupción, tráfico de influencias, abuso de poder, conflicto de intereses y demás violaciones a la ley (destacan la colusión del grupo gobernante en Sinaloa con el crimen organizado o la complicidad entre muy diversas esferas para permitir el contrabando de combustible que los medios llaman “huachicol fiscal”) demuestran que, sin un análisis crítico riguroso, la sociedad corre el riesgo de normalizar la impunidad que la rodea.
El pensamiento crítico, ese que nos permite poner un signo de interrogación ante los discursos, vengan de quien vengan, no es un lujo intelectual, es un sistema inmunológico para quienes apostamos por la libertad y la honestidad.
Recuperar la autonomía mental, cuestionar al propio bando y exigir evidencia por encima de la retórica son pasos indispensables de resistencia cívica para reconstruir un espacio público donde la verdad sea más importante que las victorias partidistas o de grupo.
*México se encuentra en su relación con EU en un punto crítico.
La imagen internacional de México se erosiona.
Migración, crimen y presión política. Seguridad nacional debilitada.
Diplomacia bajo tensión.
Consulados bajo presión.
Las investigaciones judiciales son selectivas.
Persisten altos niveles de impunidad.
Existen dudas sobre autonomía institucional. Ya que la corrupción continúa sin sanciones ejemplares.
La violencia supera la capacidad de respuesta gubernamental.
A la cancelación de 200 visas de narcopolíticos y funcionarios vinculados al crimen organizado, petición de detención con fines de extradición del gobernador con licencia Rubén Rocha y nueve de sus funcionarios y exfuncionarios, y el congelamiento de cuentas se suma, ahora, la revisión de los 53 consulados en Estados Unidos.
¿Así o más claro?, ¿la milicia le entrará a los catos contra la milicia norteamericana? y solo por defender a una señora soberbia y llena de odio a Mexico.
El narco terrorismo le entrará también a los catorrazos?, ¡no creo!
Nuestra president(a) nos está llevando a un punto muy oscuro que no le conviene a un País tan noble como es México y los Mexicanos… Pero seguimos dormidos, callamos, callamos…




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