“La reforma que se susurra para no decir la verdad”
- CentralMedia
- hace 22 horas
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Querido lector,
hay chismes que el poder filtra con cuidado, no para informar, sino para distraer. Hoy el favorito gira en torno a la famosa ley para desaparecer a los plurinominales.
Te dicen lo que conviene: ahorro, democracia, reformas modernas. Lo que no te dicen… también es parte del diseño.
La narrativa oficial insiste en una reforma electoral que promete reestructurar al INE, reducir costos y hasta introducir la segunda vuelta. Suena limpio. Ordenado. Casi virtuoso. Pero mientras el discurso se repite, la realidad se acomoda en silencio.
Porque este modelo de gobierno no improvisó su permanencia: la planeó. Eliminó contrapesos, capturó instituciones y convirtió a la Suprema Corte en parte del mismo coro. Todo bajo el eslogan de elecciones “limpias” y “democráticas”. El acordeón, por cierto, fue solo un detalle incómodo que nadie quiso afinar.
Ahora, la misma ley llega con nuevos trucos. Los aliados repiten el patrón: manipular sin parecerlo, avanzar sin debatirlo. Y la oposición, fiel a su costumbre, se limita a advertir que esto huele a autoritarismo, que es una “Ley Maduro”, como si ponerle nombre al riesgo bastara para detenerlo.
Perpetuarse en el poder nunca se dice en voz alta. Se envuelve en reformas, se disfraza de voluntad popular y se justifica con la idea de estar —por fin— del lado correcto de la historia.
El problema, querido lector, es que la historia no espera consignas. Y la realidad ya los alcanzó.
Lo demás es chisme bien contado. Y como todo buen chisme, sirve para ocultar lo esencial.







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