Libertad...Las señales que preocupan en el México de Sheinbaum
- HAMUD RUIZ SEAN OSMIN

- hace 2 días
- 2 min de lectura
En política, las palabras importan. Más aún cuando provienen de quien ocupa la máxima responsabilidad pública del país.
Desde cuestionar el contenido de ciertos medios de comunicación, sugerir que no se consuman determinadas cadenas televisivas, descalificar portadas periodísticas por considerarlas irrespetuosas o proponer un "premio al mitómano de la semana" para exhibir a quienes difunden información considerada falsa, las declaraciones recientes de la presidenta de México han abierto un debate que va más allá de la coyuntura política.
“No vean TV Azteca”, censura directa.
“Hoy le propuse a Luisa María Alcalde (consejera Jurídica) que demos un premio: ‘El mitómano de la semana’. ¡Tarán!
En menos de un par de meses, la presidenta Sheinbaum, desde la posición de máximo poder en el país y aprovechando infraestructura del estado, esa que nos cuesta a todos, sin pudor, sin rubor, soltó todas las frases anteriores, justo en la antesala de la conmemoración de este 7 de junio del día de la Libertad de Expresión.
La frecuencia y el objetivo, por estadística, se salen de lo casual. Lo que nos revela es un rasgo de personalidad; una hipersensibilidad a la crítica que lleva a su discurso a intentar desvalorizar la opinión del otro, máxime si no se compone en loas.
En lo personal, ya lo comenté, me ha tocado. No es una sensación agradable, pero lo más relevante es la reflexión que viene cuando se hace una prospección futura de qué pasaría que llegáramos al punto de no poder libremente decir, en cualquier contexto, lo que genuinamente pensamos.
Creo que es la última frontera del autoritarismo absoluto
Cada uno de nosotros, sin importar ninguna condición, somos enteros responsables de encontrar la forma de no permitir esto. Amordazar a la sociedad, además de ser una afrenta a un derecho humano, crea la condición ideal para el adormecimiento y la permisividad en la sociedad. Sigue subiendo la temperatura de la olla de las ranas, si no levantamos la voz, nos vamos a cocinar.
El comienzo de la ebullición, sin duda, es la pérdida de la expresión con libre ALBEDRÍO.
Aquí retoma fuerza el siguiente video.



Comentarios