Mocorito: cuando el gobierno se maneja “en lo oscurito”.
- Carlos Avendaño

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En el bello pueblo mágico de Mocorito, el principal problema del gobierno municipal parece no ser la falta de recursos, sino la falta de rumbo. El presidente municipal Enrique Parra Melesio acumula desaciertos administrativos que empiezan a ser ya demasiado evidentes para la ciudadanía. El común denominador: la informalidad en la conducción del gobierno. Porque informar, organizar y transparentar no parecen ser precisamente las prioridades de la administración municipal. Ahí está el caso del carnaval.
Hasta ahora no se ha presentado ningún informe financiero, ni de seguridad, ni operativo. Y no es la primera vez: exactamente lo mismo ocurrió el año pasado. Pero la cosa no termina ahí.
El propio alcalde tuvo la osadía política de entregar simbólicamente las llaves del pueblo sin consultar siquiera al cabildo, como si el municipio fuera patrimonio personal y no una institución pública. Y en materia de finanzas la narrativa tampoco cuadra.
El presidente municipal anunció que despediría empleados para sanear las arcas municipales, pero en los hechos ocurre lo contrario: se sigue contratando personal, duplicando funciones y engrosando una nómina que cada vez resulta más difícil de explicar. Incluso se da el caso de trabajadores despedidos que regresan a la nómina apenas semanas después, lo que inevitablemente alimenta la sospecha de que el asunto ya no es financiero, sino político. El clásico sistema de cuotas para los cuates.
En medio de todo esto, la salida de la titular de Obras Públicas -tras varios episodios cuestionados- abre otra incógnita: ¿Dejarán ahora trabajar al nuevo responsable del área o también tendrá que pedir permiso para cada decisión? Porque ejemplos de mala ejecución ya existen.
Ahí está el bacheo frente a la Ley, de calidad cuestionable y con un costo que muchos consideran exagerado. O la remodelación de la plazuela municipal, donde se han invertido casi dos millones y medio de pesos, con el riesgo de que -si el Instituto Nacional de Antropología e Historia lo determina- tendrán que volver a intervenir y volver a gastarse otros millones. Total, el que paga es el pueblo. Y así, entre decisiones opacas, obras discutibles y una administración que parece improvisar sobre la marcha, muchos mocoritenses ya se hacen la misma pregunta: Con un gobierno así… ¿Para qué quiere enemigos Mocorito? Porque el presidente municipal Enrique Parra Melesio no se gobierna solo, para eso existe el cabildo, y, sobre todo, existen los ciudadanos mocoritenses




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